LOS APOSTOLES Y JESUS

Jesús experimentó la amistad, y se mostro limitado y con necesidad de cooperadores porqueno podía llegar a todos los sitios.


Los apóstoles son necesarios y entran dentro del plan de Dios y de la Iglesia. Dios escoge a quien quiere, cuando quiere y también escogió y le conocía a Judas, "Dios es comunidad".


Es verdad que Jesús ama a todos, sin condicionamientos sociales, económicos o nacionales. Incluso ama a sus enemigos. Y los ama hasta la muerte. Pero como todo ser humano tiene su spreferencias. No tenía miedo en demostrarlo.


No debemos imaginarnos todos los momentos los doce y Jesús rezando, predicando, catequizando. también habría sus bromas, carcajadas, tomaduras de pelo.


Se siente incomprendido por ellos, pero era parte de su cruz, pues aún no había venido el Espíritu Santo que les hiciera comprender todo (fr Jn 12, 24). Pero eran sus amigos y se necesitaban. Quiso Cristo dar ejemplo de vivir en familia.


Tiene una especial relación con Juan Evangelista, el discípulo amado. Compartió con él, en modo especial, sus experiencias interiores divina humanas. Manifestación de esta amistad es el Evangelio que Juan escribió.


Por eso, a Juan se le representa como a un águila, porque voló, hasta lo más profundo de Cristo-Dios. Su mejor amigo, el más fiel. Es filósofo, teólogo, místico, como un trueno.


Como hombre que era se cansaría de sus fatigas y correrías apostólicas.
Le llegarían al alma los desprecios, las indiferencias, las calumnas, las amenazas de muerte.
"Dejaba escapar toda la suavidad de su corazón; abría su alma por entero y de ella se esparcía como vapor invisible el más delicado perfume, el perfume de un alma hermosa, de un corazón generoso y noble" (San Bernardo).


También tuvo especial relación conotres apóstoles: Pedro, Santiago y Juan. En esta amistad descubrimos que busca la compañía para compartir momentos especiales, sean felices, como en la Transfiguración o tristes, como en Getsemaní. Amistad compartida. Apóstoles eran todos pero no todos en el mismo nivel.


Jesucristo nacesitó de sus apóstoles para anunciar el Evangelio. Para continuar su obra después que el "desapareció". pero también los necesitó como comunidad. Como personas sacrificadas, amigas y fieles para seguirle hasta la muerte.


P. Francisco Domingo C.M.

JESUCRISTO ES EL VERDADERO CORDERO QUE NOS REDIME Y PURIFICA

El Dios del Antiguo Testamento recibía las ofrendas y sacrificios como reparacion por los pecados y como gratitud. Pero Cristo suplió ese cordero, porqeu los animales por muy hermosos que sean no son capaces de pedir perdón ni perdonar, ni merecer el cielo.

"Sucedio, entonces que cuando Dios decidió liberar a su pueblo cautivo pro los Egispcion, le ordenó a los Hebreos inmolar por familia un cordero sin mancha, macho, de un año" (Ex. 12, 5), indicandoles marcar con la sangre del cordero sacrificado el dintel de la puerta para que el ángel exterminador los perdonara cuenao esa noche viniera a herir a los primogénitos egipcios. Desde ese momento, la sangre del cordero tuvo para los israelitas valor redentor.

Juan Bautista, vio a Jesus que se acercaba a él y exclamó: "Este es el verdadero Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo."... Y Juan dio testimonio diciendo: Y yo lo he visto, y he dado testimonio de qeu El es el Hijo de Dios".

También decimos en diferentes oraciones con ligeros cambios: "Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten misericordia de nosotros".

El Mesias como Cordero de Dios proviene de los profetas, especialmente Isaías (Is 53, 7): "Fue maltratado y él se humilló y no dijo nada, fue llevado cual cordero al matadero, como una oveja que permanece muda cuando la esquilan".
Tambien Ezequiel (Ex 46, 13-15).

En San Pablo (1Co 5, 7) "Purificaos de la levadura vieja, para ser masa nueva, pues sois ázimos. Porque nuestro cordero pascual, Cristo, ha sido inmolado".

En el Apocalipsis de San Juan aparece como representacion directa de Jesucristo como Salvador: Ap 7, 14 "Esos son los que vienen de la gran tribulacion: han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero".
Y en Ap 5, 12: "Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduria, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza".

El hombre no se sentía merecedor de la eternidad y limpio del pecado.

El Cordero de Dios,  con la redencion, lo libera del pecado y de la muerte. tantas ofrendas y tantas victimas se ofrecian a Dios en el Templo de Jerusalen, y no lograban la purificacion del hombre en su raíz; no eran la anulacion del pecado que se habia adueñado del mundo desde el Paraiso terrenal. y eso es lo que afirma Juan al decir que Jesus es el "Cordero de Dios".

Este sí es el verdadero Cordero que se ofrecio al Padre para nuestra redencion. Cristo es el que nos da la posibilidad de la purificacion total, interior, llenos de esperanza y de una relacion con Dios mas cercana y entrañable.

El hombre esta limpio por la sangre del Cordero. Somo prodigos pero vueltos a la casa del Padre y ha habido una gran fiesta. Cristo nos ha redimido. Él es el Verdadero Cordero que ha quitado el pecado del mundo.

P Francisco Domingo

GRACIAS SEÑOR POR LA NUEVA SACRISTIA!!!

EN LA NAVIDAD DIOS NOS ALIMENTA LA FE Y NOS ABLANDA EL CORAZÓN

Dios ha querido que en la Navidad, las familias se reúnan, se predonen, se reencuentren, viajen a miles de kilómetros para darse un abrazo, que se hagan gastos grandes, que todo el mundo se regale, que todo el mundo se alegre y se sienta más feñoz. Es, la volulntad de Dios que un Niño que no fue aceptado en Belén después de 2010 años sea la fiesta del amor más querida por todos los hombres. Dios lo quiere, no es casualidad.

Sería bueno que los niños dieran y recibieran regalos porque Dios nos ha regalado mucho: Jesucristo niño, a María de Nazaret, la fiesta de Navidad. Como Jesús se nos regala, nosotros regalamos a los que menos tienen, a los pobres un poco de lo que necesitan para estar felices y sonreír también en su vida a veces triste.

Quien escucha la Palabra sabe también escuchar las voces dolientes de los que piden salvación, de los que están en la miseria y en el paro, en la marginación y enel desprecio. Los discípulos de Cristo no podemos desoír sus súplicas, ni pasar de largo. Ellos extienden su mano temblorosa y nosotros la nuestra hacia ellos, porque Navidad es el encuentro de dos manos.
Las de un Niño y las nuestras.

La tradición documentada del pesebre se remonta al s. XIII.

San Francisco de Asís el 25 de diciembre del año 1223, estando la nochebuena en un pueblecito de Italia llamado Greccio  y rodeado de sus frailes y de los fieles del pueblo representaron el naciemiento de Jesús. Fue en vivo, una parejita había tenido a su hijito y Francisco les invitó a que representaran el nacimiento de Belén.

Jesús merecía una cuna mejor y, sin embargo, prefirió la cueva de pastores. No había posada para él; vino a los suyos y los suyos no lo recibieron, como dice el Evangelio. Él quiere hoy estar en todas la familias y a veces no hay lugar para Él, la historia se repite: nohay lugar para Él en muchos hogares del mundo.

Jesús nació en Belén y hoy quiere nacer en el corazón de todos los hombres y mujeres entre cantos de gloria a Dios y paz al hombre que ama el Señor, Su cuna fue un pesebre, ahora es el corazón delfiel creyente, hecho de barro y envejecido por el pecado. La Navidad es cosa del corazón y más aún de la piedad popular y de la fe.

P. Francisco Domingo Herrero C.M.

EL ADVIENTO, UN CAMBIO DEL CORAZON

La conciencia es una ley de nuestro espíritu, pero que va más allá de él, nos da órdenes, significa responsabilidad y deber, temor y esperanza ...

La conciencia es la mensajera de que, tanto en el mundo de la naturaleza como en el de la gracia, a través de un velo nos habla, nos instruye y nos gobierna.
La conciencia es el primero de todos los vicarios de Cristo (Newman, carta al duque de Norfolk 5).

No sé lo que dirá nuestra conciencia del Adviento y de la Navidad, pero si la escuchamos bien nos dirá que Dios se ha hecho carne "para redimimos y darnos ejemplo de vida" como decía mi catecismo de niño. Todo comienza en Nazaret y se ilumina en Belén, pero para fructificar en las conciencias y en nuestros corazones.
Jesús no nace en Belén para que comamos pavo sino para que nuestras conciencias se acerquen más a Dios y los hermanos, al modo de Jesucristo.
Es bueno en este Adviento mirar en nuestro interior y sin engañarnos, pedir perdón y cambiar lo que tenemos que cambiar. La conciencia es una buena compañera siempre, y más cuando todos queremos preparar un corazón de Navidad cristiana mucho más limpio... ¿qué hemos hecho hasta ahora?

El Adviento es un tiempo de gracia y espera.

Es para extasiamos ante el pesebre de Belén, y como diría Juan PabloIl, el estupor de la Encarnación y del silencio de Jesucristo durante 30 años.

"El Bautista bautiza, y a los que confesaban sus pecados, les daba un mensaje de conversión. Recuperar la pureza original en la que fuimos bautizados. Esa renuncia al mal y a las seducciones del pecado para recuperar la blancura del vestido que nos cubrió en el bautismo.

Conversión es dejar un cristianismo mediocre de "más o menos". Eso nos enseña hoy Mateo en su capítulo 3, 1- 12, en el Evangelio. En la Navidad Dios no nace en el bullicio y el aturdimiento sino en el encuentro entre Dios y nosotros.

Hay que ser mejores, ni tan orgullosos, ni tan egoístas, ni tan sensuales, ni tan materialistas, sino más como Dios nos quiere y el Belén se prepara en el alma de cada uno. Segundo domingo ya han pasado 7 días y nuestra alma ¿ha cambiado a mejor?

Aquella anécdota del nacimiento con luces, música, agua que corre, imágenes que se mueven, día y noche que se suceden, musgo y verdor natural, pesebre de Belén perfecto, ovejitas por todo el nacimiento ...
Al final "se les olvidó un detalle": se habían olvidado de poner al Niño Jesús. Eso nos puede pasar en nuestra Navidad, hay de todo menos Jesucristo.

Recopilación y comentario
P. Francisco Domingo