El pensar de la Iglesia, y su Magisterio y de nuestros cristianos desde el principio del cristianismo es el que San Pedro predicó en su primer sermón después de la venida del Espíritu Santo: "a Jesús el Nazareno, que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos; a éste, pues, Dios le resucitó librándole de los dolores que quedase bajo su dominio", (Juan 2, 23 - 24).
La verdad de la divinidad de Jesús es confirmada por su Resurrección. Él había dicho: "Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces sabréis que Yo Soy". (Juan 8, 28).
San Pablo pudo decir a los judíos: "La Promesa hecha a los padres, Dios, la ha cumplido en nosotros... al resucitar a Jesús, como está escrito en el salmo primero: Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy". (Hch 13, 32 - 33).
La Resurrección de Cristo está unida al misterio de la Encarnación del Hijo de Dios: es su plenitud según el designio eterno de Dios. (653 del CEC).
Recordemos lo que decían los judíos cuando insultaban al Hijo de Dios clavado en la Cruz: "Si es el rey de Israel, que baje de la Cruz y creeremos en Él". Si Jesucristo hubiera bajado entonces de la Cruz, cediendo a los insultos de los judíos, no hueiera dado pruebas de paciencia, pero esperó un poco, toleró los oprobios y las burlas, conservó la paciencia y dilató la ocasión de que le admirasen. Y el que no quiso bajar de la cruz, resucitó del sepulcro.
... Más fue resucitar del sepulcro que bajar de la Cruz; más fue destruir la muerte resucitando que conservar su vida desobedeciendo. Pero como viesen los judíos que no bajaba de la Cruz, cediendo a sus insultos, creyeron al verle morir que le habían vencido, y se gozaron de que habían extinguido su nombre; pero no sabían que la resurrección y la gloria serían su victoria.
El Magisterio de la Iglesia también nos dice: "El sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial. Su descubrimiento por los discípulos fue le primer paso para el reconocimiento del hecho de la Resurrección. Es el caso, en primer lugar, de las santas mujeres, después de Pedro." "El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir "las vendas en el suelo" (Jn 20, 6) "vió y creyó" (Jn 20, 8).
Tenemos vocación de cielo y de eternidad porque Cristo nos lo ha ganado. Basta creer, arrepentirse de corazón, vivir como Jesucristo y la gloria eterna es segura. Esa es nuestra fe, la fe de la Iglesia, la fe de los santos.
P. Francisco Domingo C.M.
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HIJOS PRODIGOS PERO UN CRISTO QUE PERDONA
Esta parábola se ha llamado la parábola del hijo pródigo, de los dos hijos pródigo, del hermano mayor del hijo prodigo, y hoy en día se habla de la parábola de Jesucristo y los dos hijos pródigos, porque Cristo es el único maravilloso.
"Me pondré en camino, volveré a casa de mi padre". El que pronuncia estas palabras estaba tirado por el suelo. ¿De dónde le viene esta esperanza? Le viene por el hecho mismo de que se trata de su padre. "He perdido mi condición de hijo; pero el padre no hay perdido su condición y sigue siendo mi padre."
No hace falta que ningún extraño interceda cerca de un padre; el mismo amor del padre intercede y suplica en lo mas profundo de su corazón a favor del hijo. Sus entrañas de padre se conmueven para engendrar de nuevo a su hijo por el perdón. San Pedro Crisólogo (400-450).
"... En la parábola llamada Del Hijo Pródigo, cuyo centro es el padre misericordioso (Lc. 15, 11-24)aparece: una libertad ilusoria, el abandono de la casa paterna; la miseria extrema en que el hijo se encuentra; la humillación, apacentar cerdos, la reflexión sobre los bienes perdidos...; el arrepentimiento y la decisión de declararse culpable ante su padre, el camino del retorno...
"...La acogida y entusiasmo del padre. ...El mejor vestido, el anillo y el banquete de fiesta son símbolos de esta vida nueva, pura, digna, llena de alegría que es la vida del hombre que vuelve a Dios y a su familia, que es la Iglesia. Solo el corazón de Cristo pudo revelarnos el abismo de su misericordia de manera tan llena de simplicidad y de belleza". Catecismo de la Iglesia Católica 1439.
Contradice el sentir de Jesucristo con la conducta del hermano mayor y de los que nos creemos mejores: "La inmisericordia". Falta el corazón y el Evangelio; no sabemos amar. No tiene el hijo mayor humildad, bondad, perdón, olvido. No puede compartir con los de abajo porque les cree menos; y, con los de arriba, porque se muere de envidia... En realidad no sabe amar.
En esta parábola, son trágicos los dos hijos. Pero mas trágico es el hijo mayor. El menos es la oveja perdida que vuelve a la casa que no se le humilla y que se hace una gran fiesta. Cristo es sublime con los dos hijos: corre al encuentro cuando divisa a su hijo menor, que es alocado pero es su hijo. Y sale a la calle para invitar que entre al baile y a la fiesta al hijo mayor, porque aunque es soberbio, también es su hijo y quiere que todos celebren el reencuentro familiar, dando abrazos y como un solo corazón.
P. Francisco Domingo C.M.
HAY QUE CREER, REZAR Y VIVIR LO QUE CREEMOS Y REZAMOS
Como tantas veces decimos para ser buen cristiano: NO BASTA rezar, ni tener fe, ni saberse la Biblia de memoria, ni confesarse frecuentemente, ni asistir a Misa los domingos, ni orar al comenzar y al acabar el día, ni el Ángelus todos los días, ni rezar Laudes en las mañanitas y Vísperas en las tardes, ni rezar el Rosario en familia, ni rezar la coronilla de la misericordia,... Todo esto es buen, muy bueno, maravilloso, agradable a Dios. Lo hicieron los santos y las almas buenas. Pero NO BASTA.
ES NECESARIO:
Una vez más el Evangelio de hoy nos recuerda que la vida, el amor a Dios y al prójimo, la conducta honorable, los mandamientos, las obras buenas, la castidad, la inocencia, la decencia, la honestidad, el pudor, la integridad de costumbres, la moral y la ética, las virtudes teologales y morales... en fin, todo lo que Cristo enseña en el Evangelio, junto con la fe y la oración hará de nosotros buenos cristianos. Y eso es lo que nos enseña la Biblia, no los hombres. Y Dios no engaña.
NUEVO TESTAMENTO:
1 Juan 5, 3: "Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos".
Santiago en 2, 26 "Porque así como un cuerpo sin espíritu esta muerto, así también la fe que no produce obras esta muerta".
Romanos 2, 13 "Porque no son justos ante Dios los que escuchan la Ley, sino los que la cumplen."
1 Corintios 3, 8: "... y Dios pagará a cada uno según sus obras"
Mateo 16, 27: "Sepan que el Hijo del Hombre vendrá con la gloria de su Padre, y entonces recompensará a cada uno según su conducta".
Mateo 19, 16: "Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos"
Mateo 28, 19: "Id pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado".
ANTIGUO TESTAMENTO:
Levítico 4, 40: "Guarda sus leyes y sus mandamientos que yo te ordeno hoy..."
Proverbios 3, 1: "Hijo mío, no te olvides de mis advertencias, que tu corazón sepa guardar mis mandamientos".
Salmo 18, 21-22:"El Señor según mis méritos me trata, limpias son mis manos, y el me lo paga. Porque guarde los caminos del Señor y no hice el mal lejos de mi Dios".
Job 22, 30: "Dios libra al inocente; si son tus manos puras, serás salvo".
Salmo 119, 1-3: "Dichosos los que van por el camino perfecto, los que proceden en la ley de Yahveh. Dichosos los que guardan sus dictámenes, los que buscan de todo corazón, y los que, sin cometer iniquidad, andan por sus caminos".
Son poquitos textos de la Palabra revelada, pero suficientes. CREER, REZAR Y VIVIR LO QEU CREEMOS Y REZAMOS. No somos cristianos sin las virtudes del evangelio.
P. Francisco Domingo C.M.
DIOS NUNCA SE DEJA GANAR EN GENEROSIDAD
No hay duda que el Evangelio de hoy es fácil de entender para pobres y ricos. Se trata de sinceridad para con Dios y para nuestra conciencia. Es cuestión de autenticidad. Nadie debe dar más allá de sus posibilidades. Dios no es un tirano.
Enseña San Agustín:
"Zaqueo fue un hombre de gran voluntad y su caridad fue grande; dio la mitad de sus bienes en limosnas y se qeudó con la otra mitad sólo para devolver lo qeu acaso había defraudado. Mucho dio y mucho sembró".
Entonces aquella viuda que dio dos céntimos ¿sembró poco?. No, lo mismo que Zaqueo, tenía menos dinero pero igual voluntad, y entregó sus dos moneditas con el mismo amor que Zaqueo la mitad.
Si miras lo que dieron, verás que entregan cantidades diversas; pero si miras de dónde lo sacan, verás que sale del mismo sitio lo que da la una que lo que entrega el otro".
La conversión de Zaqueo, estoy seguro, que fue real. La experiencia me ha demostrado que el encuentro con Dios que cambia la vida en las tres pasiones del ser humano: el orgullo, la sensualidad, el materialismo, es una verdadera conversión y muy especial cuando atañe al bolsillo, a la plata, al tener, al poseer. Creo profundamenbte en la conversión de Zaqueo como el de la viuda.
Nos escribe San Lucas textualmente en 19, 8-10: "Pero Zaqueo dijo resueltamente a Jesús: Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a lospobres, y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más".
Jesús, pues, dijo con respeto a él: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa pues tambien ese hombre es hijo de Abrahan". el hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido. esto es cambiar de vida. San Pablo, 30 años despues de las palabras de Jesus escribiria lo mismo: "Sean pacientes en las pruebas y oren sin cesar. compartan con los hermanos necesitados, y sepan acoger a los que estan de paso Bendigan a quienes los persigan: y no los maldigan. Alegrense con los que estan alegres, lloren con los que estan tristes. vivan en armonia unos con otros. no busquen grandezas y vayan a lo humilde; no se tengan por sabios. Romanos 12, 12-16."
TODOS SOMOS POBRES Y TODOS SOMOS RICOS.
Nadie es tan pobre que no pueda dar algo, ni tan rico que no pueda recibier algo. Los ricos son distantes a veces, se creen superiores a veces o piensan que se les quiere robar. necesitan bondad dulzura, humidad, y tal vez generosidad; pero lo peor es que no saben amar de verdad.
Y algunos pobres que si no pueden dar cosas pueden dar bondad, una sonrisa, un consejo, acompañar en la soledad de los solitarios, rezar por los demas y contagiar la alegria que otros no tienen. Y como la viuda del Evangelio a veces dar.
P. FRANCISCO DOMINGO C. M.
Enseña San Agustín:
"Zaqueo fue un hombre de gran voluntad y su caridad fue grande; dio la mitad de sus bienes en limosnas y se qeudó con la otra mitad sólo para devolver lo qeu acaso había defraudado. Mucho dio y mucho sembró".
Entonces aquella viuda que dio dos céntimos ¿sembró poco?. No, lo mismo que Zaqueo, tenía menos dinero pero igual voluntad, y entregó sus dos moneditas con el mismo amor que Zaqueo la mitad.
Si miras lo que dieron, verás que entregan cantidades diversas; pero si miras de dónde lo sacan, verás que sale del mismo sitio lo que da la una que lo que entrega el otro".
La conversión de Zaqueo, estoy seguro, que fue real. La experiencia me ha demostrado que el encuentro con Dios que cambia la vida en las tres pasiones del ser humano: el orgullo, la sensualidad, el materialismo, es una verdadera conversión y muy especial cuando atañe al bolsillo, a la plata, al tener, al poseer. Creo profundamenbte en la conversión de Zaqueo como el de la viuda.
Nos escribe San Lucas textualmente en 19, 8-10: "Pero Zaqueo dijo resueltamente a Jesús: Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a lospobres, y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más".
Jesús, pues, dijo con respeto a él: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa pues tambien ese hombre es hijo de Abrahan". el hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido. esto es cambiar de vida. San Pablo, 30 años despues de las palabras de Jesus escribiria lo mismo: "Sean pacientes en las pruebas y oren sin cesar. compartan con los hermanos necesitados, y sepan acoger a los que estan de paso Bendigan a quienes los persigan: y no los maldigan. Alegrense con los que estan alegres, lloren con los que estan tristes. vivan en armonia unos con otros. no busquen grandezas y vayan a lo humilde; no se tengan por sabios. Romanos 12, 12-16."
TODOS SOMOS POBRES Y TODOS SOMOS RICOS.
Nadie es tan pobre que no pueda dar algo, ni tan rico que no pueda recibier algo. Los ricos son distantes a veces, se creen superiores a veces o piensan que se les quiere robar. necesitan bondad dulzura, humidad, y tal vez generosidad; pero lo peor es que no saben amar de verdad.
Y algunos pobres que si no pueden dar cosas pueden dar bondad, una sonrisa, un consejo, acompañar en la soledad de los solitarios, rezar por los demas y contagiar la alegria que otros no tienen. Y como la viuda del Evangelio a veces dar.
P. FRANCISCO DOMINGO C. M.
NO HE VENIDO A SER SERVIDO SINO A SERVIR
Juan Bautista, después de haber aceptado bautizarle en compañía de los pecadores, vió y señaló a Jesús como el “Cordero de Dios que quita los pecados del mundo” (Juan 1, 29).
Manifestó así que Jesús es a la vez el Siervo doliente que se deja llevar en silencio al matadero (Isaías 53, 7) y carga con el pecado de las multitudes, y el cordero pascual símbolo de la redención de Israel cuando celebró la primera Pascua (Ex 12, 3 - 14). Toda la vida de Cristo expresa su misión: “Servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc. 10, 45), (CEC 608).
Ser cristianos es luchar contra corriente; es ser un poco marciano. Las bienaventuranzas no cayeron tan bien a la gente, menos sería hoy día cuando todo se dirige al éxito, a poseer, tener, aumentar la cuenta,… eso de bienaventurados los pobres, los mansos, los que lloran, los pacíficos, los que buscan la justicia, los misericordiosos,… no vale.
El mundo de hoy como entonces piensa lo contrario a lo que dice el evangelio de hoy domingo XXIX, eso de servir, no ser servido, preocuparse de los demás, dar mi tiempo a otros,…
JESUCRISTO NOS ENSEÑO ASÍ
En el cuarto cántico del Siervo de Dios nos dice en el capítulo 53,7 y 8: “Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquila esta muda, tampoco el abrió la boca”.
Esto no quiere decir que lo normal sea el dolor, el sufrimiento, el padecer, el aguante. No. Es parte de nuestra vida. Pero hay virtudes indispensables para ser cristiano.
En este año de la fe no debemos olvidar que además de creer tenemos que rezar y vivir lo que rezamos que es lo mismo que las virtudes y los mandamientos.
De los diez mandamientos, 3 miran a Dios, y 7 al prójimo comenzando por honrar padre y madre, no matar, no mentir, no levantar falsos testimonios,…. Es servir al prójimo, es no hacerle sufrir, es valorarle…
El Señor se pone a si mismo como modelo y ejemplo a seguir: Él, siendo Dios, se ha hecho hombre, y no ha venido a ser servido sino a servir…
Siguiendo sus huellas el discípulo puede responder acertadamente a su legítima aspiración a la grandeza humana. El cristiano es grande cuando, triunfa, tiene éxito cuando es igual a su Maestro.
“El Señor no se escandaliza ni rechaza la ambición que muestran sus Apóstoles, incluso se podría decir que cuenta con ella. ¿No los ha elegido, conociéndolos de antemano? ¿No ha elegido hombres ambiciosos para llevar a cabo una misión de alcances insospechados? ¿No necesita el Señor de hombres que ambicionen la gloria, para conquistar el mundo entero?”.
“El que quiere ser grande, que se haga el servidor de todos; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos” (Mc 10, 43-45).
P. FRANCISCO DOMINGO C.M.
Manifestó así que Jesús es a la vez el Siervo doliente que se deja llevar en silencio al matadero (Isaías 53, 7) y carga con el pecado de las multitudes, y el cordero pascual símbolo de la redención de Israel cuando celebró la primera Pascua (Ex 12, 3 - 14). Toda la vida de Cristo expresa su misión: “Servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mc. 10, 45), (CEC 608).
Ser cristianos es luchar contra corriente; es ser un poco marciano. Las bienaventuranzas no cayeron tan bien a la gente, menos sería hoy día cuando todo se dirige al éxito, a poseer, tener, aumentar la cuenta,… eso de bienaventurados los pobres, los mansos, los que lloran, los pacíficos, los que buscan la justicia, los misericordiosos,… no vale.
El mundo de hoy como entonces piensa lo contrario a lo que dice el evangelio de hoy domingo XXIX, eso de servir, no ser servido, preocuparse de los demás, dar mi tiempo a otros,…
JESUCRISTO NOS ENSEÑO ASÍ
En el cuarto cántico del Siervo de Dios nos dice en el capítulo 53,7 y 8: “Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca. Como un cordero al degüello era llevado, y como oveja que ante los que la trasquila esta muda, tampoco el abrió la boca”.
Esto no quiere decir que lo normal sea el dolor, el sufrimiento, el padecer, el aguante. No. Es parte de nuestra vida. Pero hay virtudes indispensables para ser cristiano.
En este año de la fe no debemos olvidar que además de creer tenemos que rezar y vivir lo que rezamos que es lo mismo que las virtudes y los mandamientos.
De los diez mandamientos, 3 miran a Dios, y 7 al prójimo comenzando por honrar padre y madre, no matar, no mentir, no levantar falsos testimonios,…. Es servir al prójimo, es no hacerle sufrir, es valorarle…
El Señor se pone a si mismo como modelo y ejemplo a seguir: Él, siendo Dios, se ha hecho hombre, y no ha venido a ser servido sino a servir…
Siguiendo sus huellas el discípulo puede responder acertadamente a su legítima aspiración a la grandeza humana. El cristiano es grande cuando, triunfa, tiene éxito cuando es igual a su Maestro.
“El Señor no se escandaliza ni rechaza la ambición que muestran sus Apóstoles, incluso se podría decir que cuenta con ella. ¿No los ha elegido, conociéndolos de antemano? ¿No ha elegido hombres ambiciosos para llevar a cabo una misión de alcances insospechados? ¿No necesita el Señor de hombres que ambicionen la gloria, para conquistar el mundo entero?”.
“El que quiere ser grande, que se haga el servidor de todos; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos” (Mc 10, 43-45).
P. FRANCISCO DOMINGO C.M.
LA FE QUE PROFESAMOS, LA QUE CELEBRAMOS, LA QUE VIVIMOS
Mateo 16, 17 - 19: Jesús preguntó a sus discípulos: "Y ahora que te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo".
Es la única vez que Jesucristo dice la palabra IGLESIA. Lo importante no es pertenecer a la Iglesia como la comunidad de Jesucristo, sino ser un discípulo bueno de Jesucristo. Judas siguió algún tiempo a Jesucristo, tenía fe, pero solo la fe no sirve. La fe con oración y virtudes, comportamiento, mandamientos, dignidad, lealtad, rectitud, moralidad, conciencia,... así se puede pertenecer a la Iglesia de Cristo. Esto sí que sirve.
El AÑO DE LA FE que hemos comenzado el jueves 11 de octubre nos pide a gritos oracion y buena conciencia, con una fe a toda prueba. Este año algo tiene que suceder. Primero individualmente y después en la Iglesia y después en el mundo. Jesucristo no se encarnó hace 2012 años, ni murió en la cruz para qeu tengamos a hombres y mujeres que pierden lo esencial de la vida, "lo único necesario" que es DIOS.
Los cristianos somos los que creemos en Cristo, Hechos 11, 25: "... y fue en Antioquía donde los discípulos por primera vez recibieron el nombre de cristianos".
El cristiano, cree en la divinidad de Jesucristo; que es Dios no sólo hombre. Que fundó la Iglesia; que hizo 38 milagros y predicó 32 parábolas según algunos.
Que anunció el Reino, un estilo de vida, una forma de pensar, de hablar, de actuar. Vivir como él vivió, creer como él, rezar como él, ser como él fue.
Eso es un discípulo y misionero, se deja formar por Jesucristo y se porta como Jesucristo. Hay que ser como él y actuar como él.
Por eso las tres dimensiones católicas son indispensables:
1° LA FE QUE PROFESAMOS: BIBLIA, TRADICIÓN Y MAGISTERIO
2° LA FE QUE CELEBRAMOS: SACRAMENTOS, ORACIONES, DEVOCIONES
3° LA FE QUE VIVIMOS: VIRTUDES, MANDAMIENTOS, BIENAVENTURANZAS.
Para esto es el Año de la Fe: CREER, REZAR y VIVIR. Cristiano no es el que se bautiza solamente sino el que vive su bautismo. Al final de todo Jesús dice: "Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?" El le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?" Respondió: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo".
P. Francisco Domingo C.M.
Es la única vez que Jesucristo dice la palabra IGLESIA. Lo importante no es pertenecer a la Iglesia como la comunidad de Jesucristo, sino ser un discípulo bueno de Jesucristo. Judas siguió algún tiempo a Jesucristo, tenía fe, pero solo la fe no sirve. La fe con oración y virtudes, comportamiento, mandamientos, dignidad, lealtad, rectitud, moralidad, conciencia,... así se puede pertenecer a la Iglesia de Cristo. Esto sí que sirve.
El AÑO DE LA FE que hemos comenzado el jueves 11 de octubre nos pide a gritos oracion y buena conciencia, con una fe a toda prueba. Este año algo tiene que suceder. Primero individualmente y después en la Iglesia y después en el mundo. Jesucristo no se encarnó hace 2012 años, ni murió en la cruz para qeu tengamos a hombres y mujeres que pierden lo esencial de la vida, "lo único necesario" que es DIOS.
Los cristianos somos los que creemos en Cristo, Hechos 11, 25: "... y fue en Antioquía donde los discípulos por primera vez recibieron el nombre de cristianos".
El cristiano, cree en la divinidad de Jesucristo; que es Dios no sólo hombre. Que fundó la Iglesia; que hizo 38 milagros y predicó 32 parábolas según algunos.
Que anunció el Reino, un estilo de vida, una forma de pensar, de hablar, de actuar. Vivir como él vivió, creer como él, rezar como él, ser como él fue.
Eso es un discípulo y misionero, se deja formar por Jesucristo y se porta como Jesucristo. Hay que ser como él y actuar como él.
Por eso las tres dimensiones católicas son indispensables:
1° LA FE QUE PROFESAMOS: BIBLIA, TRADICIÓN Y MAGISTERIO
2° LA FE QUE CELEBRAMOS: SACRAMENTOS, ORACIONES, DEVOCIONES
3° LA FE QUE VIVIMOS: VIRTUDES, MANDAMIENTOS, BIENAVENTURANZAS.
Para esto es el Año de la Fe: CREER, REZAR y VIVIR. Cristiano no es el que se bautiza solamente sino el que vive su bautismo. Al final de todo Jesús dice: "Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?" El le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?" Respondió: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo".
P. Francisco Domingo C.M.
LA FIESTA DE LAS FIESTAS
Hay un libro que se publicó el año 1997 como edición típica del Vaticano que es la mejor síntesis teológica que se ha escirto en los últimos años. Sin duda la major. Y como dice la Bula precia Depositum fidei, Depósito de la fe, lo que se enseña en este resumen teológico, no son opiniones, son doctrina católica. Voy a parafresear las ideas enseñadas, todo el artículo, sobre la Resurrección. LA FIESTA DE LAS FIESTAS.
La resurrección de Jesús es la verdad culminante, principal, absolutamente necesaria, de nuestra fe pues si no hubiera resucitado Cristo es que no era Dios, y estaríamos adorando a un cadáver. Fe en Cristo resucitado, la verdad central creída y vivida por la primera comunidad cristiana, transmitida como fundamental por la Tradición establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz.
Desde la Encarnación a la Resurrección todo es misterio pascual, quiere decir cambio, desde que Cristo nació comienza la era de: Después de Cristo.
Cristo ha muerto. Se separó el alma del cuerpo. La lanzada al corazón no dejó lugar a dudas, Y "El sepulcro vacío ha constituido para todos un signo esencial de la Resurección. En primer lugar, de las santas mujeres, después de Pedro. El discípulo que Jesús amaba" (Jn 20, 2) afirma que, al entrar en el sepulcro vacío y al descubrir las vendas en el suelo (Jn 20,6) vio y creyó (Jn 20, 8). Se acordaron de lo que había dicho el Maestro: YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA EL QUE CREE EN MI YA NO MORIRÁ PARA SIEMPRE".
La Resurrección nos da absoluta certeza de que estamos en el buen camino en la Iglesia Católica, desde el momento que Jesús fundó la Iglesia hace casi dos mil años.
Nos dice San Pablo en la I Corintios 15:
Vers.3. que Cristo murió por nuestros pecados, segun las Escrituras
Vers 4. que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras
Vers 5. que se apareció a Cefas y luego a los Doce
Vers 6. despuès se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayor parte viven y otros murieron
Vers 7. Luego se apareció a Santiago; más tarde a todos los apóstoles
Vers 8. "Si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana tambièn nuestra fe" (I Cor 15, 14). La Resurección constituye ante todo al confirmación de todo lo qeu Cristo hizo y enseñó.
Tres aspectos de la encarnación - Vida - Pasión - Muerte - Resurección de Cristo:
Primero, que es Dios
Segundo, que nos libera del pecado
Tercero, que tenemos derecho a la vida eterna. No vamos a morir.
Como nos enseña el 654 del CEC: "hay un doble aspecto en el misterio pascual: por su muerte nos libera del pecad, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre losmuertos... así también nosotros vivamos una nueva vida" (Rom 6, 4) Consiste en la victoria sobre la muerte y el pecado y en la nueva participación en la gracia.
P. Francisco Domingo C.M.
LUZ PARA EL CAMINO, SOBRE TODOS Y PARA TODOS ES JESUCRISTO
"El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios".
Nuestra naturaleza enferma exigía ser sanada... que nos llegara la luz; estando cautivos, esperábamos un salvador; prisioneros, un socorro; esclavos, un libertador: que nos llegara la luz. (S. Gregorio de Nisa).
Dice Santo Tomás que toda palabra buena la diga quien la diga viene del Espíritu Santo. Y podemos decir lo mismo de las obras buenas. Claro que como nos enseñaban en la catequesis de niños, no basta algo bueno.
En un puente de diez arcos no basta pasar unos cuantos hay que pasar los diez arcos porque de lo contrario no podemos pasar a la otra orilla. El cristiano que es iluminado por al persona de Cristo, sus palabras y sus ejemplos, resplandece en toda su vida.
En nuestra vida se nos presenta por la radio, televisión, internet, cine, modelos que de modelos nada tienen. Tal vez artistas, deportistas, hasta científicos que en su rama son excelentes, hasta científicos que en su rama son excelentes, genios, superdotados, pero que en conducta, valores, principios, son nulos, escandalosos, perniciosos, para la juventud y para los mayores. Se necesitan una Teresa de Calcuta, Juan Pablo II... ellos sí son modelos, son luz.
Los verdaderos héroes a veces se olvidan porqu su sacrificio no se valora. Pero todo lo que se parece a Cristo es luz. Cuando se da la entrega, el tiempo y la vida, a veces por los demás, y más aún por Dios, están siguiendo LA LUZ.
Nos dice el CEC 457: El Verbo se encarnó para salvarnos reconciliándonos con Dios: "Dios nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados" (1 Jn 4, 10)". "El Padre envió a su Hijo para ser salvador del mundo" (1 Jn 4, 14). "Él se manifestó para quitar los pecados" (1 Jn 3, 5): vino para ser nuestra luz, como persona, con su ejemplo, con sus palabras. Y nadie mejor que Él.
Nos enseña San Juan en el evangelio 8, 12, Jesús les habló de nuevo diciendo: "Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá luz y vida".
Una vez más podemos decir que si nos dejamos ilulminar por la vida de Cristo y su persona, con los milagros y las parábolas y las alegorías de San Juan, del pastor y la vid, vamos a caminar como el discípulo y misionero que nos habla Aparecida.
Cuando nos revestimos de los sentimientos de Cristo: Romanos 13, 14 "Revestíos más bien del Señor Jesucristo". le imitamos, le seguimos es tan modelo que si todos los cristianos le siguiéramos el mundo sería una gran hoguera, una gran luz pero no artificial sino un mundo mucho más justo, más humano, más cristiano.
P. Francisco Domingo C.M.
Nuestra naturaleza enferma exigía ser sanada... que nos llegara la luz; estando cautivos, esperábamos un salvador; prisioneros, un socorro; esclavos, un libertador: que nos llegara la luz. (S. Gregorio de Nisa).
Dice Santo Tomás que toda palabra buena la diga quien la diga viene del Espíritu Santo. Y podemos decir lo mismo de las obras buenas. Claro que como nos enseñaban en la catequesis de niños, no basta algo bueno.
En un puente de diez arcos no basta pasar unos cuantos hay que pasar los diez arcos porque de lo contrario no podemos pasar a la otra orilla. El cristiano que es iluminado por al persona de Cristo, sus palabras y sus ejemplos, resplandece en toda su vida.
En nuestra vida se nos presenta por la radio, televisión, internet, cine, modelos que de modelos nada tienen. Tal vez artistas, deportistas, hasta científicos que en su rama son excelentes, hasta científicos que en su rama son excelentes, genios, superdotados, pero que en conducta, valores, principios, son nulos, escandalosos, perniciosos, para la juventud y para los mayores. Se necesitan una Teresa de Calcuta, Juan Pablo II... ellos sí son modelos, son luz.
Los verdaderos héroes a veces se olvidan porqu su sacrificio no se valora. Pero todo lo que se parece a Cristo es luz. Cuando se da la entrega, el tiempo y la vida, a veces por los demás, y más aún por Dios, están siguiendo LA LUZ.
Nos dice el CEC 457: El Verbo se encarnó para salvarnos reconciliándonos con Dios: "Dios nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados" (1 Jn 4, 10)". "El Padre envió a su Hijo para ser salvador del mundo" (1 Jn 4, 14). "Él se manifestó para quitar los pecados" (1 Jn 3, 5): vino para ser nuestra luz, como persona, con su ejemplo, con sus palabras. Y nadie mejor que Él.
Nos enseña San Juan en el evangelio 8, 12, Jesús les habló de nuevo diciendo: "Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá luz y vida".
Una vez más podemos decir que si nos dejamos ilulminar por la vida de Cristo y su persona, con los milagros y las parábolas y las alegorías de San Juan, del pastor y la vid, vamos a caminar como el discípulo y misionero que nos habla Aparecida.
Cuando nos revestimos de los sentimientos de Cristo: Romanos 13, 14 "Revestíos más bien del Señor Jesucristo". le imitamos, le seguimos es tan modelo que si todos los cristianos le siguiéramos el mundo sería una gran hoguera, una gran luz pero no artificial sino un mundo mucho más justo, más humano, más cristiano.
P. Francisco Domingo C.M.
JESUCRISTO ES PADRE, MAESTRO Y CONSEJERO, SI LE QUEREMOS SEGUIR
En la Imagen del Señor de los Milagros tenemos el mejor Padre, Maestro y Consejero. Representa a Dios que nos habla en los sacramentos, en la oración, en las vidas de los santos y en los buenos ejemplos que vemos en nuestro entorno. Jesucristo es el gran Maestro, Padre, Consejero y Profeta.
San Gregorio Magno nace en el 540 en Roma y muere el 12 de marzo del 604 también en Roma. Gregorio I fue el sexagésimo cuarto Papa de la Iglesia Católica. San Gregorio dice: "Muchos vienen a la fe, pero son pocos los que llegan al Reino de los Cielos, porque son muchos los que siguen a Dios con los labios y huyen de Él con sus costumbres".
De todo esto, podemos sacar dos consecuencias:
Primera, que nadie debe presumir de sí mismo. Porque aunque uno haya sido llamado a la fe, no sabe si estará elegido para el Reino.
Segunda, que nadie debe desconfiar de la salvación del prójimo, aunque lo vea entregado al vicio, porque todos ignoramos los tesoros de la misericordia de Dios.
En el CEC 581 leemos: Jesús fue considerado por los judíos y sus jefes espirituales como un "rabbi"... Jesús no se contentaba con proponer su interpretación entre los suyos, sino que "enseñaba con quien tiene autoridad y no como los escribas". (Mt 7, 28-29).
La misma Palabra de Dios, que resonó en el Sinaí para dar a Moisés la Ley escrita, es la que en Él se hace oír de nuevo en el Monte de las Bienaventuranzas.
Esa palabra no revoca la Ley sino que la perfeccionaaportando de modo divino su interpretación definitiva: "Habéis oído también que se dijo a los antepasados... pero yo os digo" (Mc 7,13).
La idea central de toda la enseñanza es que hay que oír, seguir, imitar a Jesucristo en su vida, en su persona, en su ejemplo, en su Palabra. Que tenemos que pensar como Él, hablar como Él, y vivir como Él vivió y así no nos equivocamos.
Muchos falsos Doctores de la Ley la conocían bien pero no basta si no se vive, y menos si se condena a los demás. Sólo Dios conoce los corazones y solamente condenaba abiertamente a los soberbios de corazón que se manifestaban en querer apedrear, murmurar, desconfiar, no querer escuchar a Jesucristo, calumniar, señalar con el dedo, no perdonar a otros...
El verdadero discípulo de Jesucristo le imita y ayuda y perdona, no juzga ni condena, ni apedrea, ni desprecia. Así se presenta en el cuadro del Señor de los Milagros. Así fue Jesús. Así es Dios.
P. Francisco Domingo.
San Gregorio Magno nace en el 540 en Roma y muere el 12 de marzo del 604 también en Roma. Gregorio I fue el sexagésimo cuarto Papa de la Iglesia Católica. San Gregorio dice: "Muchos vienen a la fe, pero son pocos los que llegan al Reino de los Cielos, porque son muchos los que siguen a Dios con los labios y huyen de Él con sus costumbres".
De todo esto, podemos sacar dos consecuencias:
Primera, que nadie debe presumir de sí mismo. Porque aunque uno haya sido llamado a la fe, no sabe si estará elegido para el Reino.
Segunda, que nadie debe desconfiar de la salvación del prójimo, aunque lo vea entregado al vicio, porque todos ignoramos los tesoros de la misericordia de Dios.
En el CEC 581 leemos: Jesús fue considerado por los judíos y sus jefes espirituales como un "rabbi"... Jesús no se contentaba con proponer su interpretación entre los suyos, sino que "enseñaba con quien tiene autoridad y no como los escribas". (Mt 7, 28-29).
La misma Palabra de Dios, que resonó en el Sinaí para dar a Moisés la Ley escrita, es la que en Él se hace oír de nuevo en el Monte de las Bienaventuranzas.
Esa palabra no revoca la Ley sino que la perfeccionaaportando de modo divino su interpretación definitiva: "Habéis oído también que se dijo a los antepasados... pero yo os digo" (Mc 7,13).
La idea central de toda la enseñanza es que hay que oír, seguir, imitar a Jesucristo en su vida, en su persona, en su ejemplo, en su Palabra. Que tenemos que pensar como Él, hablar como Él, y vivir como Él vivió y así no nos equivocamos.
Muchos falsos Doctores de la Ley la conocían bien pero no basta si no se vive, y menos si se condena a los demás. Sólo Dios conoce los corazones y solamente condenaba abiertamente a los soberbios de corazón que se manifestaban en querer apedrear, murmurar, desconfiar, no querer escuchar a Jesucristo, calumniar, señalar con el dedo, no perdonar a otros...
El verdadero discípulo de Jesucristo le imita y ayuda y perdona, no juzga ni condena, ni apedrea, ni desprecia. Así se presenta en el cuadro del Señor de los Milagros. Así fue Jesús. Así es Dios.
P. Francisco Domingo.
¿QUIEN DICE LA GENTE QUE SOY YO?
Ante este Evangelio nos vamos pronto a pensar en el Papado de Pedro. Pero hay otros enfoques tan importantes como el primer papa en la Iglesia. La pregunta que el mismo Jesús dirigió a su sdiscípulos: ¿quién dice la gente que soy yo?. Pregunta existencial como en tiempo de Jesús. La respuesta dará un rumbo a la vida de cada uno. Sigue resonsndo cada día en el corazón del creyenter, cuando buscando dar un sentido a su propia vida: ¿quiém es Jesús para mí y quém es para los los hombres y mujeres del siglo XXI?
HIJO DE MARÍA Y DEL CARPINTERO JOSÉ
No pertenecía a la clase de lso sabios y de los poderosos de su época, Jesús se nos presenta, como el mismo Dios encarnado, qeu bajo su humilde condición nos dejó en su persona, su testimonio y su Evangelio la respuesta a... ¿qué hago con mi vida, mi persona, mis proyectos, mi nacimiento y mi muerte?
Se trata de una Iglesia, de un Reino que tras la confesión de fe de Pedro, da un mensaje que la Comunidad de Jesús, los cristianos convencidos seguimos primero viviendo, y después propagando porque todos tienen derecho a conocer al Dios de la Biblia y al enviado Jesucristo.
Una de las formas o medios para la predicación es la institución es la institución del Papa por Jesucristo:
Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo." Para nosotros, católicos, es claro en el Evangelio que Jesús funda el Papado.
¿CUAL ES LA POTESTAD DEL APÓSTOL SAN PEDRO?
-Es la de ser VICARIO DE CRISTO EN LA TIERRA (Mateo 16, 18 - 19)
-Ser Cabeza visible de la Iglesia
-Ser el Obispo de Roma
-Tener el "PRIMADO DE AUTORIDAD" entre todos los obispos
-"Confirmar en la fe a los hermanos Obispos". (Lucas 22, 23)
-Ser el jefe de la jerarquía Católica
-Ser infalible en la Doctrina Católica, en materia de Fe y Costumbres. (Vat. I)
-Tener la asistencia del Espiritu Santo para gobernar a la Iglesia
-Papado que viene por institución divina
Pero ante todo es "siervo de los siervos de Dios". No le seguimos a El sino a quien representa que es Jesucristo, Dios. Y le damos gracias por tener los 264 papas que ha habido en la historia de la iglesia informe del Vaticano.
P. Francisco Domingo C.M.
HIJO DE MARÍA Y DEL CARPINTERO JOSÉ
No pertenecía a la clase de lso sabios y de los poderosos de su época, Jesús se nos presenta, como el mismo Dios encarnado, qeu bajo su humilde condición nos dejó en su persona, su testimonio y su Evangelio la respuesta a... ¿qué hago con mi vida, mi persona, mis proyectos, mi nacimiento y mi muerte?
Se trata de una Iglesia, de un Reino que tras la confesión de fe de Pedro, da un mensaje que la Comunidad de Jesús, los cristianos convencidos seguimos primero viviendo, y después propagando porque todos tienen derecho a conocer al Dios de la Biblia y al enviado Jesucristo.
Una de las formas o medios para la predicación es la institución es la institución del Papa por Jesucristo:
Y ahora yo te digo: Tú eres Pedro (o sea Piedra), y esta piedra edificaré mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el Cielo." Para nosotros, católicos, es claro en el Evangelio que Jesús funda el Papado.
¿CUAL ES LA POTESTAD DEL APÓSTOL SAN PEDRO?
-Es la de ser VICARIO DE CRISTO EN LA TIERRA (Mateo 16, 18 - 19)
-Ser Cabeza visible de la Iglesia
-Ser el Obispo de Roma
-Tener el "PRIMADO DE AUTORIDAD" entre todos los obispos
-"Confirmar en la fe a los hermanos Obispos". (Lucas 22, 23)
-Ser el jefe de la jerarquía Católica
-Ser infalible en la Doctrina Católica, en materia de Fe y Costumbres. (Vat. I)
-Tener la asistencia del Espiritu Santo para gobernar a la Iglesia
-Papado que viene por institución divina
Pero ante todo es "siervo de los siervos de Dios". No le seguimos a El sino a quien representa que es Jesucristo, Dios. Y le damos gracias por tener los 264 papas que ha habido en la historia de la iglesia informe del Vaticano.
P. Francisco Domingo C.M.
MARIA NOS ENSEÑA EL CAMINO
El Papa Pio XII, declaró el Dogma de la Asunción de la Santisima Virgen en cuerpo y alma al Cielo el día 01 de noviembre de 1950. Era la fiesta de Todos los Santos. DCe los que están en el cielo. Que aunque su cuerpo permanece entre nosotros, sus almas gozan de Dios para siempre. Escoger esta fecha era para recordarnos sin duda "la vida despues de la vida".
Rodeado de 36 Cardenales, 555 Patriarcas, Arzobispos y Obispos, de gran número de dignatarios eclesiásticos y de aproximadamente un millón de personas entusiasmadas, Pio XII, definió asó solemnemente, con su suprema autoridad, este dogma mariano:
"Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia: para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la utoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra:
Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, terminando el curso de su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial".
Con el nombre de Asunción venía entendiéndose desde hace siglos un hecho en el que se incluían cuatro verdades:
1. Su muerte
2. Su resurreccion
3. Su subida al cielo y
4. Su glorificación
No podía dar más Dios a su madre, hasta lamuerte era como una identificación con Jesucristo. Muerte, martirio, dormición pero todo acaba en florificación.
¿Murió realmente María?
No es dogma que murió o que no murió. Puede ser muerte y resurrección o traslado inmediato de la vida terrena a la floria del cielo.
Algunos teólogos han insinuado si es posible que María muriera mártir, por las palabras de Simeón en San Lucas 2, 35:"Les bendijo y dijo a María, su madre: Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel... ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!". Esa espada para algunos era símbolo del martirio; pero en toda la iglesia hoy no se habla del martirio de María sino de "la dormición".
María es nuestro modelo en todo. En su vida, en su muerte y en nuestra vocación de cielo. No nacemos para morir sino para vivir. Para vivir con Dios, María, los santos, los seres queridos que nos han precedido. La muerte, parafraseando a Teresa de Lisieux, es una puerta qeu abre Dios para que entremos al cielo.
Recopilación y comentario: P. Francisco Domingo C.M.
Rodeado de 36 Cardenales, 555 Patriarcas, Arzobispos y Obispos, de gran número de dignatarios eclesiásticos y de aproximadamente un millón de personas entusiasmadas, Pio XII, definió asó solemnemente, con su suprema autoridad, este dogma mariano:
"Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia: para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la utoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra:
Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, terminando el curso de su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial".
Con el nombre de Asunción venía entendiéndose desde hace siglos un hecho en el que se incluían cuatro verdades:
1. Su muerte
2. Su resurreccion
3. Su subida al cielo y
4. Su glorificación
No podía dar más Dios a su madre, hasta lamuerte era como una identificación con Jesucristo. Muerte, martirio, dormición pero todo acaba en florificación.
¿Murió realmente María?
No es dogma que murió o que no murió. Puede ser muerte y resurrección o traslado inmediato de la vida terrena a la floria del cielo.
Algunos teólogos han insinuado si es posible que María muriera mártir, por las palabras de Simeón en San Lucas 2, 35:"Les bendijo y dijo a María, su madre: Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel... ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!". Esa espada para algunos era símbolo del martirio; pero en toda la iglesia hoy no se habla del martirio de María sino de "la dormición".
María es nuestro modelo en todo. En su vida, en su muerte y en nuestra vocación de cielo. No nacemos para morir sino para vivir. Para vivir con Dios, María, los santos, los seres queridos que nos han precedido. La muerte, parafraseando a Teresa de Lisieux, es una puerta qeu abre Dios para que entremos al cielo.
Recopilación y comentario: P. Francisco Domingo C.M.
TRANQUILICENSE Y NO TEMAN... SOY YO
Confiar no es estar seguro de que Dios me dará lo qeu me gusta sino lo qeu Él en su infinito amos y sabiduría quiere darme.
Jesús ordenó a los discípulos que se trasladaran a la otra orilla del lago de Genesaret. El Señor despidió a la gente y subió al monte para orar a solas. Los apóstoles tenían dificultades, pues las olas eran fuertes y habían viento contrario.
San Pedro duda y comienza a hundirse, luego el Señor lo rescata dándole la mano.
Hay que confiar plenamente, para no hundirse
Pensamos que lo que logramos son logros nuestros, olvidándonos que ¡nada! podemos si Dios no lo hace en nosotros.
De un amos sin límites y de un poder sin límites puedo fiarme. Y si a eso añado que ha muerto por mí, y se ha quedado en la Eucaristía, no tiene lugar el miedo.
"Tranquilícense y no teman... Soy Yo"
Dios es nuestra fuerza y firmeza; la confianza no consiste en no teenr tormentas alrededor, sino en saber qeu Dios esta allí, tanto en al tormenta, como en la calma, tanto en la luz, como en la oscuridad.
Todas las tormentas son ¡nada! ante su Poder infinito. La ausencia de tempestades no es paz, sino confianza plena de que -en tierra firme o sobre las aguas, en tormenta o en calma- el Señor está conmigo.
Hay seguridad, no porque no haya tormentas ni turbulencias en nuestra vida, sino porque confiramos ciegamente en que Dios no nos dejará hundir.
Acontece a los hombres y mujeres de hoy que confían más en su spropias fuerzas y en us spropias recursos, que en Dios y en lo qeu Dios hace en nosotros.
Cada latido de nuestro corazón depende de Dios
Lo qeu llamamos "nuestra" inteligencia, "nuestras" capacidades, "nuestras" habilidades... ¿son realmente "nuestras" o nos vienen de Dios? Entonces... los logros ¿de quién son?
Ciertamente, hay un esfuerzo por parte nuestra. Pero hasta el poder hacer ese esfuerzo es gracia de Dios. ¿Cómo podemos creer que los logros son nuestros? Las mayores inteligencias y potencias físicas mueren con la muerte.
Este domingo 07 de agosto, el Evangelio nos trer el relato de cuando San Pedro comenzó a hacer una cosa imposible para nuestra naturaleza humana: caminar sobre el agua. ¿Cómo sucedió este milagro y por qué Pedro comenzó a hundirse? (Mt. 14, 22 - 33)
Si confiamos en nosotros mismos y no en Dios, estamoe en peligro de hundirnos... si es que ya no nos hemos hundido. Sea en tierra o en mar, en calma o en tempestad, podremos ir en paz y con seguridad si tenemos toda nuestra confianza puesta en Dios.
Recopilación y comentario
P. Francisco Domingo C.M.
Jesús ordenó a los discípulos que se trasladaran a la otra orilla del lago de Genesaret. El Señor despidió a la gente y subió al monte para orar a solas. Los apóstoles tenían dificultades, pues las olas eran fuertes y habían viento contrario.
San Pedro duda y comienza a hundirse, luego el Señor lo rescata dándole la mano.
Hay que confiar plenamente, para no hundirse
Pensamos que lo que logramos son logros nuestros, olvidándonos que ¡nada! podemos si Dios no lo hace en nosotros.
De un amos sin límites y de un poder sin límites puedo fiarme. Y si a eso añado que ha muerto por mí, y se ha quedado en la Eucaristía, no tiene lugar el miedo.
"Tranquilícense y no teman... Soy Yo"
Dios es nuestra fuerza y firmeza; la confianza no consiste en no teenr tormentas alrededor, sino en saber qeu Dios esta allí, tanto en al tormenta, como en la calma, tanto en la luz, como en la oscuridad.
Todas las tormentas son ¡nada! ante su Poder infinito. La ausencia de tempestades no es paz, sino confianza plena de que -en tierra firme o sobre las aguas, en tormenta o en calma- el Señor está conmigo.
Hay seguridad, no porque no haya tormentas ni turbulencias en nuestra vida, sino porque confiramos ciegamente en que Dios no nos dejará hundir.
Acontece a los hombres y mujeres de hoy que confían más en su spropias fuerzas y en us spropias recursos, que en Dios y en lo qeu Dios hace en nosotros.
Cada latido de nuestro corazón depende de Dios
Lo qeu llamamos "nuestra" inteligencia, "nuestras" capacidades, "nuestras" habilidades... ¿son realmente "nuestras" o nos vienen de Dios? Entonces... los logros ¿de quién son?
Ciertamente, hay un esfuerzo por parte nuestra. Pero hasta el poder hacer ese esfuerzo es gracia de Dios. ¿Cómo podemos creer que los logros son nuestros? Las mayores inteligencias y potencias físicas mueren con la muerte.
Este domingo 07 de agosto, el Evangelio nos trer el relato de cuando San Pedro comenzó a hacer una cosa imposible para nuestra naturaleza humana: caminar sobre el agua. ¿Cómo sucedió este milagro y por qué Pedro comenzó a hundirse? (Mt. 14, 22 - 33)
Si confiamos en nosotros mismos y no en Dios, estamoe en peligro de hundirnos... si es que ya no nos hemos hundido. Sea en tierra o en mar, en calma o en tempestad, podremos ir en paz y con seguridad si tenemos toda nuestra confianza puesta en Dios.
Recopilación y comentario
P. Francisco Domingo C.M.
LA EUCARISTIA ES MAYOR MILAGRO QUE LA MULTIPLICACION DE LOS PANES Y LOS PESES
Dios trabaja con el hombre. El Señor manda traer lo qeu tienen, toma los panes y los peces y procede a pronunciar la bendición elevando la mirada al cielo.
Esta bendición de alimentos era costumbre entre los judíos. Los rabinos enseñaban que comer los alimentos sin bendecirlos constituía un pecado de indifidelidad.
Jesús, con la milagrosa multiplicación de los panes prefiguraba lo que iba a realizar la noche de la Última Cena cuando "tomo Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: Tomen y coman, éste es mi cuerpo" (Mt. 26, 26).
A partir de entonces, fiel al mandato del Señor que dijo "hagan esto en memoria mía", también la iglesia, por sus sacerdotes, parte y reparte a todos sus hijos que lo que ha sido transmitido.
Ciertamente, a ella le ha sido confiadoel poder de perpetuar en el tiempo y en el espacio el único Sacrificio verdadero, Real y Misteriosamente el Señor "se multiplica" en el Pan de la Eucaristía.
En efecto, por medio de sus ministros -quien por la imposición de manos y el don del Espíritu Santo participan del mismo y único sacerdocio de Jesucristo-, "el pan y el vino, (son) convertidos por el poder del Espíritu Santo y las palabras de Cristo, en el Cuerpo y la Sangre del mismo Cristo" (Catecismo de la Iglesia Católica 1357).
De este modo quiso el Señor que se prolongase esta admirable multiplicación hasta que Él vuelva glorioso en su última venida.
Él nos invita por medio del profeta: "¡Oh, todos los sedientos, id por agua, y los que no tenéis plata, venid, comprad y comed, sin plata, y sin pagar, vino y leche! ¿Por qué gastar plata en lo que no es pan, y vuestro jornal en lo que no sacia? Hacedme caso y comed cosa buena, y disfrutaréis con algo sustancioso. Aplicad el opido y acudid a mi, oíd y vivirá vuestra alma. Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las amorosas y fieles promesas hechas por David" (Is. 55, 1 - 3).
Recopilacion y Comentario
P. Francisco Domingo C.M.
Esta bendición de alimentos era costumbre entre los judíos. Los rabinos enseñaban que comer los alimentos sin bendecirlos constituía un pecado de indifidelidad.
Jesús, con la milagrosa multiplicación de los panes prefiguraba lo que iba a realizar la noche de la Última Cena cuando "tomo Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: Tomen y coman, éste es mi cuerpo" (Mt. 26, 26).
A partir de entonces, fiel al mandato del Señor que dijo "hagan esto en memoria mía", también la iglesia, por sus sacerdotes, parte y reparte a todos sus hijos que lo que ha sido transmitido.
Ciertamente, a ella le ha sido confiadoel poder de perpetuar en el tiempo y en el espacio el único Sacrificio verdadero, Real y Misteriosamente el Señor "se multiplica" en el Pan de la Eucaristía.
En efecto, por medio de sus ministros -quien por la imposición de manos y el don del Espíritu Santo participan del mismo y único sacerdocio de Jesucristo-, "el pan y el vino, (son) convertidos por el poder del Espíritu Santo y las palabras de Cristo, en el Cuerpo y la Sangre del mismo Cristo" (Catecismo de la Iglesia Católica 1357).
De este modo quiso el Señor que se prolongase esta admirable multiplicación hasta que Él vuelva glorioso en su última venida.
Él nos invita por medio del profeta: "¡Oh, todos los sedientos, id por agua, y los que no tenéis plata, venid, comprad y comed, sin plata, y sin pagar, vino y leche! ¿Por qué gastar plata en lo que no es pan, y vuestro jornal en lo que no sacia? Hacedme caso y comed cosa buena, y disfrutaréis con algo sustancioso. Aplicad el opido y acudid a mi, oíd y vivirá vuestra alma. Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las amorosas y fieles promesas hechas por David" (Is. 55, 1 - 3).
Recopilacion y Comentario
P. Francisco Domingo C.M.
PARA HACER EL BIEN HAY QUE SABER ESPERAR Y CONFIAR EN DIOS
En el fondo, Jesús nos habla del arte de la paciencia. Dios tiene su momento y mientras hay vida hay esperanza. Jesús es un ejemplo claro de espera y de esperanza con Judas, con Pedro, con los discípulos. Los cizañozos deben ser tolerados. No es que hagan bien pero...
Un ejemplo, infinito, de aguante y de toleranciaes el día de la Ascensión cuando ya se habían acabado las prédicas. Cuando habían visto milagros y escuchado parábolas.
Habían asistido a la última cena y al juicio contra Cristo, y sabían de su pasión, muerte y resurrección, aún seguían esperando el reino temporal: Act. 1, 2 y 6. Los que staban presentes le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel?".
Jesucristo les había habaldo claro que su reino no era, no podía ser de este mundo (Juan 18, 36 - 37) "Mi realeza no procede de este mundo. SI fuera rey cmo los de este mundo..."
Dice San Agustín
"Hay qe esperar, porque si se arrancan al mismo tiempo el trigo y la cizaña, hay muchos que al principio son cizaña y después se hacen trigo. Si a éstos no se les sufre con paciencia cuando son malos, no se consigue el que muden de costumbresm y si fueses arrancados en ese estado, se arrancaría al mismo tiempo lo que con el tiempo y perdón hubiera sido trigo".
Por eso nos previene el Señor que no hagamos desaparecer de este vida a esa clase de hombres, no sea que por quitar la vida a los malos se la quitemos a los que quizá hubieran sido buenos".
La enseñanza es bien clara
Hay que agotar los esfuerzos. Hau que saber perdonar. Hay que saber olvidar. Eso no significa que aprobemos que nadie sea cizaña, que no deben de cambiar y que tampoco tenemos que aceptar que contagien con su mal a otros. Pero el Señor nos da lecciones. Hay que esperar hasta donde se pueda. Por otra parte "uno siembra, otro riega y Dios es el que da el incremento".
El evangelizador, el padre, la madre, el maestro tienen que pedirle a Dios el arte de la paciencia, de la espera: serenidad, resignación, conformidad, mansedumbre, perseverancia, sosiego, tolerancia, tranquilidad, calma, entereza. Son virtudes del Evangelio.
Las bienaventuranzas son un gran ejemplo. Querer convertirse y convertir exige mansedumbre, ser pacífico...
P. Francisco Domingo C. M.
Un ejemplo, infinito, de aguante y de toleranciaes el día de la Ascensión cuando ya se habían acabado las prédicas. Cuando habían visto milagros y escuchado parábolas.
Habían asistido a la última cena y al juicio contra Cristo, y sabían de su pasión, muerte y resurrección, aún seguían esperando el reino temporal: Act. 1, 2 y 6. Los que staban presentes le preguntaron: "Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el Reino de Israel?".
Jesucristo les había habaldo claro que su reino no era, no podía ser de este mundo (Juan 18, 36 - 37) "Mi realeza no procede de este mundo. SI fuera rey cmo los de este mundo..."
Dice San Agustín
"Hay qe esperar, porque si se arrancan al mismo tiempo el trigo y la cizaña, hay muchos que al principio son cizaña y después se hacen trigo. Si a éstos no se les sufre con paciencia cuando son malos, no se consigue el que muden de costumbresm y si fueses arrancados en ese estado, se arrancaría al mismo tiempo lo que con el tiempo y perdón hubiera sido trigo".
Por eso nos previene el Señor que no hagamos desaparecer de este vida a esa clase de hombres, no sea que por quitar la vida a los malos se la quitemos a los que quizá hubieran sido buenos".
La enseñanza es bien clara
Hay que agotar los esfuerzos. Hau que saber perdonar. Hay que saber olvidar. Eso no significa que aprobemos que nadie sea cizaña, que no deben de cambiar y que tampoco tenemos que aceptar que contagien con su mal a otros. Pero el Señor nos da lecciones. Hay que esperar hasta donde se pueda. Por otra parte "uno siembra, otro riega y Dios es el que da el incremento".
El evangelizador, el padre, la madre, el maestro tienen que pedirle a Dios el arte de la paciencia, de la espera: serenidad, resignación, conformidad, mansedumbre, perseverancia, sosiego, tolerancia, tranquilidad, calma, entereza. Son virtudes del Evangelio.
Las bienaventuranzas son un gran ejemplo. Querer convertirse y convertir exige mansedumbre, ser pacífico...
P. Francisco Domingo C. M.
LA PALABRA VIENE DE LA BOCA DE DIOS
El mayor problema que tenemos los cristianos antiguos es que hemos escuchado muchas veces la Palabra. Tanto, tanto, que ya ha perdido en nosotros fuerza.
No nos impresiona, no nos llama la atención. Un no creyente vio por primera vez un crucifijo grande y se asustó. ¡Un hombre clavado en una cruz y una corona de espinas en la cabeza, desnudo, lleno de sangre el cuerpo, clavos en las manos y pies, otra herida en el costado con sangre coagulada!
Fue el principio de su conversión a la fe cristiana. El Cristo de la cruz le habló y escuchó.
Nos dice Santiago en su carta, capítulo primero, 23 Y 24: “Poned por obra la Palabra y no os contentéis sólo con oírla, engañándoos a vosotros mismos, porque si alguno se contenta con oír la Palabra sin ponerla por obra…”
Nosotros hemos visto el crucifijo demasiadas veces y nos parece una imagen necesaria, para la iglesia, para ponerla en la mesa si es de marfil, para ponerla al cuello… pero ya no nos dice nada. Tenemos dormida el alma para la Cruz y la Palabra.
La Palabra de Dios a fuerza de escucharla y no reaccionar es como una vacuna para no cambiar la mente y el corazón. Todos tenemos que pensar si somos piedras, o zarzas o tierra del camino que se pisotea. O tal vez si estamos dormidos. Dios es a veces un desconocido, aunque le escuchemos siempre y tal vez comulguemos. Tan desconocido que como cuentan de una trabajadora del hogar, que después de quince años no sabía el “patrón” que se llamaba Paula, porque la decía ¨chola¨ …¨eh tu¨… ¨chica¨…
Escribe San Juan Crisóstomo: «En la parábola del sembrador, Cristo nos enseña que su palabra se dirige a todos indistintamente. Del mismo modo, que el sembrador de la parábola no hace distinción entre los terrenos sino que siembra a los cuatro vientos, así el Señor no distingue entre el rico y el pobre, el sabio y el necio, el ¨tibio¨ y el ¨fervoroso¨, el valiente y el cobarde. Se dirige a todos». Pero Dios quiere respuesta, frutos, frutos buenos y abundantes.
En la Iglesia se necesitan convertidos, convencidos, entregados, apóstoles, evangelizadores, discípulos de Cristo, misioneros, con piedad: “Virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna devoción a las cosas santas, y, por el amor al prójimo, actos de amor y compasión.”
P. Francisco Domingo C.M.
No nos impresiona, no nos llama la atención. Un no creyente vio por primera vez un crucifijo grande y se asustó. ¡Un hombre clavado en una cruz y una corona de espinas en la cabeza, desnudo, lleno de sangre el cuerpo, clavos en las manos y pies, otra herida en el costado con sangre coagulada!
Fue el principio de su conversión a la fe cristiana. El Cristo de la cruz le habló y escuchó.
Nos dice Santiago en su carta, capítulo primero, 23 Y 24: “Poned por obra la Palabra y no os contentéis sólo con oírla, engañándoos a vosotros mismos, porque si alguno se contenta con oír la Palabra sin ponerla por obra…”
Nosotros hemos visto el crucifijo demasiadas veces y nos parece una imagen necesaria, para la iglesia, para ponerla en la mesa si es de marfil, para ponerla al cuello… pero ya no nos dice nada. Tenemos dormida el alma para la Cruz y la Palabra.
La Palabra de Dios a fuerza de escucharla y no reaccionar es como una vacuna para no cambiar la mente y el corazón. Todos tenemos que pensar si somos piedras, o zarzas o tierra del camino que se pisotea. O tal vez si estamos dormidos. Dios es a veces un desconocido, aunque le escuchemos siempre y tal vez comulguemos. Tan desconocido que como cuentan de una trabajadora del hogar, que después de quince años no sabía el “patrón” que se llamaba Paula, porque la decía ¨chola¨ …¨eh tu¨… ¨chica¨…
Mi Palabra no volverá a mí vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo”. Isaías 10,11.
Escribe San Juan Crisóstomo: «En la parábola del sembrador, Cristo nos enseña que su palabra se dirige a todos indistintamente. Del mismo modo, que el sembrador de la parábola no hace distinción entre los terrenos sino que siembra a los cuatro vientos, así el Señor no distingue entre el rico y el pobre, el sabio y el necio, el ¨tibio¨ y el ¨fervoroso¨, el valiente y el cobarde. Se dirige a todos». Pero Dios quiere respuesta, frutos, frutos buenos y abundantes.
Hay que escuchar y practicar. Oír y vivirlo.
Mateo en 10,23 dice: “aquel que oye la Palabra y la comprende, éste ciertamente dará fruto y producirá cien, sesenta o treinta veces más." En la Iglesia se necesitan convertidos, convencidos, entregados, apóstoles, evangelizadores, discípulos de Cristo, misioneros, con piedad: “Virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna devoción a las cosas santas, y, por el amor al prójimo, actos de amor y compasión.”
P. Francisco Domingo C.M.
ESA RARA VIRTUD QUE SE LLAMA HUMILDAD
El Evangelio de hoy es hermoso en su contenido y completo en ideas: "Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor... Venid y carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán su descanso."
"Y no dice: Venid, no porque necesite de vuestra gloria, sino porque quiero vuestra salvación." Por eso dice: " Y yo les aliviaré." No dijo: Yo les salvaré solamente, sino además les aliviaré. Esto es, caminarán por la vida con paz.
La verdad es que no nos dice que se nos van a ir todos los problemas y dolores sino que se nos va a aliviar,No se trata de que el mundo sea un paraíso, no, pero sí más cerca de Dios y los hermanos, y más paz en el corazón, que no es poco.
"Es ciertamente un yugo áspero y una dura sumisión el estar sometido a las cosas temporales, el ambicionar las terrenales, el retener las que mueren, todas estas cosas que por la ansiedad de poseerlas afligían nuestra alma, nos atormentan después por miedo de perderlas".
"No les invito a crear el mundo, no a hacer en él grandes prodigios, sino aprended de mí a ser manso y humilde de corazón. ¿Quieres ser grande? Comienza entonces por ser pequeño. ¿Tratas de levantar un edificio grande y elevado en tu alma? Piensa primero en la base de la humildad". La Madre Teresa de Calcuta es un buen ejemplo.
Nadie diría que la humildad es misterio.
Pero lo es cómo Jesucristo abrazó ese anonadamiento: desde la Encarnación al Calvario, pasando por la vida oculta y pobre, tenido por endemoniado, loco, blasfemo, enemigo del César, medio brujo. Pero llenó el mundo de misericordia, amor del bueno, entregado, sacrificado. Nos enseñó a vivir sin orgullos y con modestia. Amigo de todos y sabiendo siempre compartir, ayudar, perdonar y pedir perdón. Esa es la humildad evangélica. Jesucristo es el modelo de los modelos.
Todo se reduce a seguir a Jesucristo.
No estar tan obsesionados por tener, tener, tener, sino más bien en ser, ser, ser, mas bondadoso, generoso, benévolo, bueno, benigno, caritativo, misericordioso, abnegado, afable, clemente, compasivo, cordial, filántropo, humanitario, indulgente, amable,... todo eso nos dice el sinónimo de bondadoso y podríamos añadir...
"SOLO LOS HUMILDES PUEDEN SER TODO ESTO"
Recopilación y comentarios
P. Francisco Domingo C.M.
"Y no dice: Venid, no porque necesite de vuestra gloria, sino porque quiero vuestra salvación." Por eso dice: " Y yo les aliviaré." No dijo: Yo les salvaré solamente, sino además les aliviaré. Esto es, caminarán por la vida con paz.
La verdad es que no nos dice que se nos van a ir todos los problemas y dolores sino que se nos va a aliviar,No se trata de que el mundo sea un paraíso, no, pero sí más cerca de Dios y los hermanos, y más paz en el corazón, que no es poco.
"Es ciertamente un yugo áspero y una dura sumisión el estar sometido a las cosas temporales, el ambicionar las terrenales, el retener las que mueren, todas estas cosas que por la ansiedad de poseerlas afligían nuestra alma, nos atormentan después por miedo de perderlas".
"No les invito a crear el mundo, no a hacer en él grandes prodigios, sino aprended de mí a ser manso y humilde de corazón. ¿Quieres ser grande? Comienza entonces por ser pequeño. ¿Tratas de levantar un edificio grande y elevado en tu alma? Piensa primero en la base de la humildad". La Madre Teresa de Calcuta es un buen ejemplo.
Nadie diría que la humildad es misterio.
Pero lo es cómo Jesucristo abrazó ese anonadamiento: desde la Encarnación al Calvario, pasando por la vida oculta y pobre, tenido por endemoniado, loco, blasfemo, enemigo del César, medio brujo. Pero llenó el mundo de misericordia, amor del bueno, entregado, sacrificado. Nos enseñó a vivir sin orgullos y con modestia. Amigo de todos y sabiendo siempre compartir, ayudar, perdonar y pedir perdón. Esa es la humildad evangélica. Jesucristo es el modelo de los modelos.
Todo se reduce a seguir a Jesucristo.
No estar tan obsesionados por tener, tener, tener, sino más bien en ser, ser, ser, mas bondadoso, generoso, benévolo, bueno, benigno, caritativo, misericordioso, abnegado, afable, clemente, compasivo, cordial, filántropo, humanitario, indulgente, amable,... todo eso nos dice el sinónimo de bondadoso y podríamos añadir...
"SOLO LOS HUMILDES PUEDEN SER TODO ESTO"
Recopilación y comentarios
P. Francisco Domingo C.M.
LA EUCARISTIA ES UN MISTERIO QUE SE VIVE EN EL CORAZÓN
La fiesta del Corpus Christi nació cuando en 1208 la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una festividad en honor del Cuerpo y la Sangre de Cristo realmente presente en la Eucaristía.
Santo Tomás de Aquino, el más grande teólogo de la Iglesia la difundió con sus escritos, el Oficio y Misa del Corpus, además de componer himnos eucarísticos.
Escribe nuestro santo:
En el año 1263, mientras un sacerdote celebraba la Misa en la Iglesia de la localidad de Bolsena, (Italia), al romper la hostia consagrada, brotó sangre. Este hecho milagroso, muy difundido y celebrado, dio un impulso definitivo al establecimiento como fiesta litúrgica del Corpus Christi. Fue instituida el 08 de Setiembre de 1264 por el papa Urbano IV.
Continúa Santo Tomás:
También se le atribuye el himno más hermoso y profundo sobre la Eucaristía. En la cruz veíamos la humanidad de Cristo, la persona, pero en la hostia no vemos nada. Ni cuerpo de hombre ni divinidad. María tampoco sentía nada especial en su vientre, pero le bastará la Palabra de Dios:
La mejor forma de tener devoción a la Eucaristía es postrarse ante el tabernáculo o la custodia y orar, adorar, cantar, anonadarse ante el misterio, y con el alma reconciliada, comulgar. Y pedir cada día en nuestras oraciones que nos aumente siempre el don de piedad.
P. Francisco Domingo C.M.
Santo Tomás de Aquino, el más grande teólogo de la Iglesia la difundió con sus escritos, el Oficio y Misa del Corpus, además de componer himnos eucarísticos.
Escribe nuestro santo:
"Que la lengua humana
cante este misterio:
la preciosa sangre
y el precioso cuerpo"
En el año 1263, mientras un sacerdote celebraba la Misa en la Iglesia de la localidad de Bolsena, (Italia), al romper la hostia consagrada, brotó sangre. Este hecho milagroso, muy difundido y celebrado, dio un impulso definitivo al establecimiento como fiesta litúrgica del Corpus Christi. Fue instituida el 08 de Setiembre de 1264 por el papa Urbano IV.
Continúa Santo Tomás:
La Palabra es carne Hace sangre el vino, y
y se hace carne y cuerpo aunque no entendemos,
con palabra suya basta la fe, si existe
lo que fue pan nuestro. un corazón sincero.
También se le atribuye el himno más hermoso y profundo sobre la Eucaristía. En la cruz veíamos la humanidad de Cristo, la persona, pero en la hostia no vemos nada. Ni cuerpo de hombre ni divinidad. María tampoco sentía nada especial en su vientre, pero le bastará la Palabra de Dios:
En la cruz se escondía sólo la divinidad,
Pero aquí también se esconde la humanidad;
Creo y confieso ambas cosas...
La mejor forma de tener devoción a la Eucaristía es postrarse ante el tabernáculo o la custodia y orar, adorar, cantar, anonadarse ante el misterio, y con el alma reconciliada, comulgar. Y pedir cada día en nuestras oraciones que nos aumente siempre el don de piedad.
P. Francisco Domingo C.M.
EL ESPIRITU SANTO, EL DON DE DIOS
Pentecostés, Festividad de la Venida del Espíritu Santo que celebra la Iglesia el domingo, quincuagésimo día que sigue al de Pascua de Resurrección, fluctúa entre el 10 de mayo y el 13 de junio. Nos dice la Biblia en Rom. 5, 5: "La esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado".
Por el bautismo nos vienen las gracias y dones del Espíritu Santo. Dios da pero el hombre tiene que cultivar y libremente vivir a plenitud estos dones que atrubuimos al Espíritu Santo:
1. Sabiduría 4. Fortaleza
2. Entendimiento 5. Ciencia
3. Consejo 6. Piedad
7. Temor de Dios
1. Don de Ciencia, Es el don del Espíritu Santo que nos permite acceder al conocimiento. Es la luz invocada por el cristiano para sostener la fe del bautismo.
2. Don de Consejo, saber decidir con acierto, aconsejar a los otros facilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad de Dios.
3. Don de Fortaleza, es el don que el Espíritu Santo concede al fiel, ayuda en la perseverancia, es una fuerza sobrenatural.
4. Don de Inteligencia, es el don del Espíritu Santo que nos lleva al camino de la contemplación, camino para acercarse a Dios.
5. Don de Piedad, es corazón del cristiano no debe ser ni frío ni indiferente. es calor en la fe y el cumplimiento del bien es el don de la piedad, que esl Espíritu Santo derrama en las almas.
6. Don de Sabiduría, es concedido por el Espíritu Santo que nos permite apreciar lo que vemos, lo que presentimos de la obra divina.
7. Don de Temor, es el don que nos salva del orgullo, sabiendo que lo debemos todo a la misericordia divina no a nuestras fuerzas y que podemos ofender a Dios y perder a Dios.
LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO
1. Caridad 5. Longanimidad 9. Fe
2. Gozo 6. Bondad 10. Modestia
3. Paz 7. Benignidad 11. Continencia
4. Paciencia 8. Mansedumbre 12. Castidad
1. Los tres primeros perfeccionan el alma en sus bienes, dentro de sí misma; porque mediante ellos ama a Dios con gozo y paz, sin que las pasiones la perturben, que es un felicísimo estado.
2. La paciencia y longanimidad perfeccionan el alma dentro de sí misma, para superar las adversidades interiores, y exteriores de esta vida, y el que se le dilate el gozar de los biens de gloria.
3. La bondad, benignidad, mansedumbre, y fe perfeccionan el alma, en orden al prójimo, comunicándole sin ira ni fraude, sino antes bien con amabilidad los bienes, así espirituales, como temporales.
4. La modestia, continencia y castidad perfeccionan el alma, acerca de las pasiones y consupiscencias, regulando, así a éstas, como a las acciones exteriores, por una superior moción.
P. Francisco Domingo C.M.
Por el bautismo nos vienen las gracias y dones del Espíritu Santo. Dios da pero el hombre tiene que cultivar y libremente vivir a plenitud estos dones que atrubuimos al Espíritu Santo:
1. Sabiduría 4. Fortaleza
2. Entendimiento 5. Ciencia
3. Consejo 6. Piedad
7. Temor de Dios
1. Don de Ciencia, Es el don del Espíritu Santo que nos permite acceder al conocimiento. Es la luz invocada por el cristiano para sostener la fe del bautismo.
2. Don de Consejo, saber decidir con acierto, aconsejar a los otros facilmente y en el momento necesario conforme a la voluntad de Dios.
3. Don de Fortaleza, es el don que el Espíritu Santo concede al fiel, ayuda en la perseverancia, es una fuerza sobrenatural.
4. Don de Inteligencia, es el don del Espíritu Santo que nos lleva al camino de la contemplación, camino para acercarse a Dios.
5. Don de Piedad, es corazón del cristiano no debe ser ni frío ni indiferente. es calor en la fe y el cumplimiento del bien es el don de la piedad, que esl Espíritu Santo derrama en las almas.
6. Don de Sabiduría, es concedido por el Espíritu Santo que nos permite apreciar lo que vemos, lo que presentimos de la obra divina.
7. Don de Temor, es el don que nos salva del orgullo, sabiendo que lo debemos todo a la misericordia divina no a nuestras fuerzas y que podemos ofender a Dios y perder a Dios.
LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO
1. Caridad 5. Longanimidad 9. Fe
2. Gozo 6. Bondad 10. Modestia
3. Paz 7. Benignidad 11. Continencia
4. Paciencia 8. Mansedumbre 12. Castidad
1. Los tres primeros perfeccionan el alma en sus bienes, dentro de sí misma; porque mediante ellos ama a Dios con gozo y paz, sin que las pasiones la perturben, que es un felicísimo estado.
2. La paciencia y longanimidad perfeccionan el alma dentro de sí misma, para superar las adversidades interiores, y exteriores de esta vida, y el que se le dilate el gozar de los biens de gloria.
3. La bondad, benignidad, mansedumbre, y fe perfeccionan el alma, en orden al prójimo, comunicándole sin ira ni fraude, sino antes bien con amabilidad los bienes, así espirituales, como temporales.
4. La modestia, continencia y castidad perfeccionan el alma, acerca de las pasiones y consupiscencias, regulando, así a éstas, como a las acciones exteriores, por una superior moción.
P. Francisco Domingo C.M.
EL CIELO ESTA DONDE ESTA DIOS
Bíblicamente el cielo no está en las nubes. El cielo es donde Dios habita. Y Dios habita en las alturas, pero también lo hace en el corazón, en la Iglesia. El cielo también está en nuestro interior. La Ascensión de Jesús al cielo hay que entenderla bien.
La Ascensión al Cielo constituye el fin de la peregrinación terrena de Cristo, Hijo de Dios vivo, consubstancial al Padre, que se hizo hombre para reconciliarnos:
1. Rendimirnos del pecado,
2. Liberarnos de la muerte eterna,
3. Darnos ejemplo de vida y
4. Predicarnos su Evangelio.
Aquel que ha bajado, se eleva ahora a los Cielos, llevando consigo a los que desean salvarse. A los justos. A los que han vivido a imagen y semejanza de Dios.
"Cristo, mediante la reconciliación, y el don de su Espíritu ha hecho de nosotros nuevas criaturas, dice hoy: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. Nos hace hermanos suyos, de su misma raza". Hay que reflexionar en eso de "subir".
Sobre este ir al cielo nos enseña San Juan 14, 2-4: "No se turben; crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así , no les habría dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de ir y prepararles un lugar, volveré para tomarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Para ir a donde you voy, ustedes ya conocen el camino."
La partida de Cristo no es para desentenderse de nosotros sino que continúa, se queda entre nosotros misteriosamente, y en varias presencias:
1. En la Eucaristía
2. En la Palabra de Dios
3. En los demás Sacramentos
4. En la Oración
5. En la Comunidad de Jesús
6. En el alma en gracia
7. En el que sufre
No le vemos como lo veían los apóstoles, pero está. Le palpamos por la fe. Le hablamos cara a cara. Le sentimos por el amor. Sabemos de su presencia real, en su don maravilloso que ademá de la Ascensión, es también "y yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos" en Mateo 28, 20.
No es tanto que Cristo va o está en el cielo, sino que el cielo está donde vive Jesucristo. Donde está Jesucristo. En el fondo nuestro cielo es Jesucristo.
Recopilación y comentario
P. Francisco Domingo C.M.
DIOS NUNCA SE VA DEL TODO
No perdáis la calma: para comprender estas palabras hay que tener en cuenta lo que les a dicho en el Evangelio de Juan: Jesús ha anunciado a los Apóstoles que le queda poco tiempo de estar con ellos, que se va a marchar, y que adonde él va, ellos, de momento, no le pueden seguir. Ellos han comenzado a inquietarse, a ponerse tristes.
ESTAMOS EN EL SERMÓN DE LA CENA
Jesús como que se adelanta a la Ascención a los cielos. Son 40 días después de su resurrección. Ahora les abla de otra despedida, su ascención. Pero aún hay más. Por eso les dice: "No se angustien; crean en Dios y crean también en mi".
Es Señor sabe del estado de turbación en el que se encuentran sus discípulos, y por ello sus palabras buscan tranquilizar y fortalecer a quienes se ven afectados por la angustia o turbación interior.
Dos despedidas, su muerte y su ascención. Son separaciones a medias pero separaciones.
¿Cuál es la razón de esta angustia que experimentan? ¿La produce acaso el hecho de la tensión que vivían debido a que las autoridades judías andaban buscando al Señor para matarlo?
"Rabbí, con que hace pocolso judíos querían apedrearte, ¿y vuelves allí?" (Juan 11, 8).
Temían no sólo por la vida del Señor, sino también por sus propias vidas: "Vayamos también nosotros a morir con Él" (Juan 11,16). Estaban seguros que era el puerto seguro, el reino, pero ahora.
NOS RESPONDE SAN AGUSTÍN
"Si lo amas, síguelo. Lo amo -me respondes- mas, ¿por dónde he de seguirlo?".
Si el Señor, tu Dios, te hubiese dicho: "Yo soy la Verdad y la Vida", tú, deseoso de esta Verdad y de esta Vida, tendrías razón de decirte a ti mismo: "Gran cosa es la Verdad, gran cosa es la Vida; ¡si hubiese un camino para llegar a ellas!".
¿PREGUNTAS CUÁL ES EL CAMINO?
Fíjate que el Señor dice en primer lugar: Yo soy el Camino. Antes de decirte a donde, te indica por donde: YO SOY - dice - EL CAMINO. ¿El Camino hacia donde?
La Verdad y la Vida. Primero dice por dónde has de ir, luego a dónde has de ir. Yo soy el Camino, yo soy la Verdad, yo soy la Vida. Haciéndose hombre, se hizo Camino.
No se te dice: "Esfuérzate en hallar el Camino, para que puedas llegar a la Verdad y a la Vida"; no, ciertamente.
¡Levántate, perezoso!
El Camino en persona vino a ti, te despertó del sueño, si es que ha llegado a despertarte; ¡levántate y camina!
Recopilación y comentario
P. Francisco Domingo C.M.
ESTAMOS EN EL SERMÓN DE LA CENA
Jesús como que se adelanta a la Ascención a los cielos. Son 40 días después de su resurrección. Ahora les abla de otra despedida, su ascención. Pero aún hay más. Por eso les dice: "No se angustien; crean en Dios y crean también en mi".
Es Señor sabe del estado de turbación en el que se encuentran sus discípulos, y por ello sus palabras buscan tranquilizar y fortalecer a quienes se ven afectados por la angustia o turbación interior.
Dos despedidas, su muerte y su ascención. Son separaciones a medias pero separaciones.
¿Cuál es la razón de esta angustia que experimentan? ¿La produce acaso el hecho de la tensión que vivían debido a que las autoridades judías andaban buscando al Señor para matarlo?
"Rabbí, con que hace pocolso judíos querían apedrearte, ¿y vuelves allí?" (Juan 11, 8).
Temían no sólo por la vida del Señor, sino también por sus propias vidas: "Vayamos también nosotros a morir con Él" (Juan 11,16). Estaban seguros que era el puerto seguro, el reino, pero ahora.
NOS RESPONDE SAN AGUSTÍN
"Si lo amas, síguelo. Lo amo -me respondes- mas, ¿por dónde he de seguirlo?".
Si el Señor, tu Dios, te hubiese dicho: "Yo soy la Verdad y la Vida", tú, deseoso de esta Verdad y de esta Vida, tendrías razón de decirte a ti mismo: "Gran cosa es la Verdad, gran cosa es la Vida; ¡si hubiese un camino para llegar a ellas!".
¿PREGUNTAS CUÁL ES EL CAMINO?
Fíjate que el Señor dice en primer lugar: Yo soy el Camino. Antes de decirte a donde, te indica por donde: YO SOY - dice - EL CAMINO. ¿El Camino hacia donde?
La Verdad y la Vida. Primero dice por dónde has de ir, luego a dónde has de ir. Yo soy el Camino, yo soy la Verdad, yo soy la Vida. Haciéndose hombre, se hizo Camino.
No se te dice: "Esfuérzate en hallar el Camino, para que puedas llegar a la Verdad y a la Vida"; no, ciertamente.
¡Levántate, perezoso!
El Camino en persona vino a ti, te despertó del sueño, si es que ha llegado a despertarte; ¡levántate y camina!
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P. Francisco Domingo C.M.
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