MARÍA PIDIÓ EL MILAGRO Y JESÚS LO REALIZÓ

Me parece que la enseñanza del Catecismo de la Iglesia Católica, CEC, es la que mejor explica la íntima unión entre Jesús y María. Aunque mis palabras hoy no sean originales, basta saber que son de este Catecismo, editado en 1992 y perfeccionado en 1997, tuvo al Papa Juan Pablo II y al entonces teólogo, cardenal y actual papa Benedicto XVI como los principales artífices en su composición. También doce cardenales, obispos, con los mejores escritores, y profesores de Teología de la Iglesia.
Se comenzó a trabajar el 10 de Julio de 1986 y se publicó después de 6 años de estudio el 11 de Octubre de 1992. Juan Pablo dijo, en el Catecismo no se vierten opiniones sino que todo es Doctrina Católica segura.
…por medio de María, el Espíritu Santo comienza a poner en Comunión con Cristo a los hombres “objeto del amor benevolente de Dios”, y los humildes son siempre los primeros en recibirle: los pastores, los magos, Simeón y Ana, los esposos de Caná y los primeros discípulos, 725.
En el umbral de su vida pública, Jesús realiza su primer signo – a petición de su Madre – con ocasión de un banquete de boda. La Iglesia concede una gran importancia a la presencia de Jesús en las bodas de Caná. Ve en ella la confirmación de la bondad del matrimonio y el anuncio de que en adelante el matrimonio será un signo eficaz de la presencia de Cristo, 1613.
…su oracion coopera de manera única con el designio amoroso del Padre: en la anunciación, para la concepción de Cristo; Pentecostés para la formación de al Iglesia, Cuerpo de Cristo. En la fe de su humilde esclava, el don de Dios encuentra la acogida que esperaba desde el comienzo de los tiempos. La que el Omnipotente ha hecho “llena de gracia” responde con la ofrenda de todo su ser: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra”. FIAT, esta es la oración cristiana: ser todo de Él, ya que Él es todo nuestro.
El Evangelio nos revela como María ora e intercede en la fe: en Caná, la Madre de Jesús ruega a su hijo por las necesidades de un banquete de bodas, … al pie de la Cruz, María es escuchada como la Mujer, la nueva Eva, la verdadera “Madre de todos los vivientes” 2617-2618
Poco más hay que añadir, sino que como decía San Bernardo María es la omnipotencia suplicante. Quiere decir que todo lo que pide lo puede y se concede. El problema es que no siempre tenemos lo que pedimos y a María en particular. Tenemos que recordad con Martín Descalzo, que María pareciera ser una madre no escuchada que pediría no mataran a su hijo Jesús. Y lo mataron. Pero resucitó al tercer día y si la hubiera hecho caso Dios no habría habido redención.
María dijo, en Lucas 1,38: “aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” y Jesús en el huerto en Mateo 26, 42: “No se haga mi voluntad sino la tuya”.
Tal vez tenemos que comenzar más bien a pedir primero: lo que Dios le agrada, sin olvidar nunca que hay que hacerlo primero. Segundo: en gracia de Dios (sin pecado en el alma),  que pidamos cosas buenas. y Tercero: que pidamos bien: llenos con humildad, confianza y perseverancia.

P. Francisco Domingo C.M.